Información
Claviers percussifs et tambours chantants, el ritmo caribeño de The Getdown es contagioso. Ni en el escenario, este proyecto colectivo es el nombre del vocabulario de los músicos y músicos neoyorquinos. El momento del diseño se suspende, en pleno concierto, donde la atención energética alcanza su clímax: la música se llena, el ferveur se instala y la escena - como el público - se envuelve en un plaisir partagé, irresistible. Y por eso existe lo que The Getdown no es: en el escenario, le ofrecieron una tarjeta blanca a Laurent Coulondre en un club parisino. Detrás de mí están Hammond, los Nîmois que invitan a dos cómplices de largas citas, el bateador Arnaud Dolmen y los pianistas Grégory Privat, autores de su lengua común: la herencia de Michel Petrucciani y la música caribeña, desde las Antillas francesas hasta Cuba. Después de una primera actuación en trío y sin falta, la aventura adquiere una nueva dimensión. Hay una colección de geometría variable que se desvía en la escena del jazz vienés, un septeto de energía desbordante con Rolando Luna, uno de los pianistas cubanos más talentosos de la generación, y Mario Canonge, uno de los pianistas más talentosos de las Antillas. Una orquesta, dos pianos, una batería, se unen luego a los saxofonistas Ferdi y los trompetistas cubanos Yasek Manzano junto a la flautista y cantante cubana Melodie Spartacus. The Getdown es una única formación, el reencuentro de siete instrumentistas que comparten la alegría de la escena, del grupo y de la fiesta. Formación: Laurent Coulondre (orga) Arnaud Dolmen (batería) Melodie Spartacus (flauta traversière, voz) Ferdi (saxofón alto) Yasek Manzano (trompeta) Rolando Luna (piano, teclados) Mario Canonge (piano, teclados)